viernes, diciembre 4, 2020

A más de dos décadas de su primer Abierto, Adolfito revive un momento especial de su carrera. Los 16 goles en su debut y la definición contra Chapaleufú.

Por Claudio Cerviño

Diciembre de 1991. Chapaleufú estaba por ganar su primer Palermo con los cuatro hermanos Heguy. Se había quedado sin su clásico rival, La Espadaña, y la caballada llegaba a su pico más alto de rendimiento. Me llega el rumor. Pesado rumor. Lo llamo. “¿Volvés?”. La respuesta de Gonzalo Pieres fue
tajante: “Sí. Pero no es La Espadaña. Es con un proyecto con Packer. Creo que se va a llamar Ellerstina, por lo de Ellerston, el campo de Kerry en Australia, ¿viste? Y Ellerstina sería como la filial de Argentina. Hace rato que quiero jugar acá con Aguerre. Sí, vuelvo”.

Mariano Aguerre tenía 22 años y se lo conocía poco y nada en Argentina. Se estaba armando desde afuera hacia adentro. Jugaba con Gonzalo, que ya andaba por los 35, en White Birch, el equipo de Peter Brant, uno de los primeros grandes patrones de Pieres. A pesar de ser una cara sin referencias, sus colegas hablaban muy bien de él y resaltaban que encajaría rápidamente en cualquier proyecto, dadas sus condiciones. Gonzalo le tenía, al joven de 25 de Mayo, reservada la camiseta Nº 2. La 4 sería para un 3 nato como Cristian Laprida, que había tenido excelentes temporadas
en Pilar Chico, junto con Luis Lalor, el Flaco Gaztambide y Martín Zubía, más un paso fugaz por Chapa II. El 1 sería toda una revelación…

CAMBIASO, MARIANO AGUERRE, GONZALO PIERES Y BARTOLOMÉ CASTAGNOLA, 2/12/98

Adolfito Cambiaso contaba con apenas 16 cuando Gonzalo le propuso saltar de los Metropolitanos a la Triple Corona. Tenía una referencia concreta: su ex compañero en La Espadaña, Ernesto Trotz, había apostado por el chico de Cañuelas a los 15, cuando lo llevó a Palm Beach y juntos ganaron la Copa Rolex. Eran tiempos en los que Bautista Heguy deslumbraba por su equitación, taqueo y capacidad goleadora. Pero podía advertirse que este chico tenía algo especial, superlativo. Desenfado, talento. Tenía que jugar casi con una bocha para él solo. Ahora, ¡cuánto hacía!

Revisamos los archivos en busca de los genes. Encontramos a Adolfo padre, discreto jugador. ¿Hermanos directos? Nada. ¿De dónde salía? ¿De La Pampa? ¿De Pilar? ¿De Luján? ¿De Coronel Suárez? No, de Cañuelas. Muy raro todo. Lo que no sería raro es todo lo que vino después…

A los 37 años, Adolfo Cambiaso, 10 de handicap desde 1994, ya era nueve veces campeón argentino (tres con Ellerstina, seis con La Dolfina), cuando llega a sus 20 temporadas en Palermo. De aquel 1992 en el que debutó ganando en Los Indios y Tortugas y jugando su primera final en el Campeonato Argentino Abierto. Un torneo que no sería uno más por distintos motivos. Porque entre otras cosas, Cambiaso estableció en su debut en la cancha 1 un récord que rompió él mismo recién en 2006: le marcó 16 goles en la victoria por 23-7 a Los Indios. ¡Sí, 16 goles, marca inédita para un partido en el Abierto de Palermo! Que después quebrarían el propio Cambiaso, con 17, y horas más tarde Tincho Merlos, con 18. Sin dudas, aquel fue un día inspirado, un día especial. Tanto como el de la final. El propio Adolfito se deja llevar por los recuerdos, dos décadas después, cuando para muchos ya es el mejor polista de todos los tiempos.

ABIERTO DE HURLINGHAM 1999. ELLERSTINA 21 VS. INDIOS 9.

“Arrancamos en Tortugas, con 33 goles, y lo ganamos. Fue impresionante. Con 17 años, no entendía lo que estaba pasando. Le ganamos a La Martina, un equipo de 38, 39 goles, con Trotz, Alfonso Pieres, Pepe y el Ruso Heguy.
Era el equipo medio a batir ese año. Y le ganamos bien. Después tuvimos un Hurlingham en el que perdimos la semifinal contra ese mismo equipo. Y en Palermo volvimos a ganarles y llegamos a la final contra Chapaleufú. Para ser el primer año, fue un logro”,
cuenta. Fue así nomás: en los tres torneos le tocó La Martina, el conjunto que se había armado para pelearle a Indios Chapaleufú, con una fusión de Chapa II y los ex La Espadaña y Centauros. En Tortugas, Ellerstina los derrotó en la final por 16-8; en Hurlingham, fue triunfo para La Martina por 16-14 en semifinales, y en Palermo, nuevamente éxito de Ellerstina, por 14-9. Un Palermo que tuvo cinco participantes y se disputó por el sistema de todos contra todos. Además de Chapaleufú, Ellerstina y La Martina, actuaron Los Indios y Pilar Chico.

-Ahora, tu salto de categoría fue muy grande: estabas jugando los Metropolitanos. ¿Cómo te adaptaste? Me imagino lo precaria de tu organización en ese momento…

-¡Una Copa Cámara había jugado! Tenía 5 goles. Subí de 5 a 7 antes de debutar en Ellerstina. ¿Caballos? Tenía dos. El Lobo y compré la Liebre. Y después, el resto de Ellerstina. Pero ojo, tampoco era que a los demás les sobraba, ¿eh? Gonzalo no tenía mucho, estaba recomenzando. Mariano
venía de Estados Unidos y los caballos que jugaba ese momento no estaban ni cerca de los que juega hoy. En caballada estábamos muy bajos.

-Contame de las primeras charlas de equipo. ¿Se habló de cómo iban a jugar, del estilo que intentaría desplegar Ellerstina?

-Gonzalo de eso nunca habló. Mirá, a los dos años terminamos ganando todo y… tampoco hablaba. No era de hablar. Era de transmitir en la cancha. Se enojaba más con Mariano que con otro, por ahí porque tenía más confianza con él. Pero era muy callado. Hacía funcionar el equipo a su forma. Pero nunca habló de cómo jugar.

-¡Qué curioso! Ahora, ¿lo recordás como un 3 que jugaba como juega Mariano hoy?

-Puede ser, puede ser. Te diría que Mariano es más comunicativo que lo que era Gonzalo. Te repito: Pieres era muy callado dentro de la cancha. Me decía pocas cosas, un “dale, dale”. Eso sí, me dejaba hacer lo que se me cantara con la pelota y con el juego. Me daba libertad constantemente. Yo no tenía presiones, las presiones las llevaba él. Y eso me hacía jugar bien a mí. Lo tengo clarito.

* Nota publicada originalmente en la revista Polo Mundial #67

Seguí leyendo esta entrevista en Polo Mundial #114

Suscribite aquí y recibí la próxima edición GRATIS en tu mail

Fotos: Archivo Polo Mundial, Télam, Dante Cosenza, Ricardo Pristupluk.

Tags: , , ,

Recibi nuestro Newsletter

¡SEGUINOS!

This error message is only visible to WordPress admins

Error: No posts found.

Make sure this account has posts available on instagram.com.