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domingo, 20 octubre, 2019
Julián Etuláin, metódico y perseverante

Entrevista – Por Pablo Viola

Surgido de una familia de clase media, en Coronel Suárez, Julián Etuláin comenzó a apasionarse por el
golf desde muy pequeño, cuando se inició en la escuela de menores del Aero Golf Club. De ahí a
representar a la Argentina como amateur y, años después, el traslado a Norteamérica para crecer en su
incipiente carrera profesional. En la actualidad disfruta junto a su familia y se mantiene firme y
convencido de continuar en la curva ascendente. Una carrera metódica y en continuo ascenso, ahora tras
su primer título en los Estados Unidos.

No existen fórmulas mágicas para trascender en el profesionalismo, en cualquier deporte que uno
practique, existen factores de suma importancia. El golf en particular requiere de elementos técnicos
muy necesarios, elementos de precisión en los que además, la parte mental es fundamental. Esa
decisión lo lleva a un profesional a ganar en más de una oportunidad, pero es necesario mantenerlos,
para poder trascender en el tiempo.

El nivel del golf en los Estados Unidos es muy superior al de ningún otro país, fundamentalmente por la
competencia interna previa al profesionalismo, desde la etapa universitaria: Eso tiene directa relación
con la cantidad de jugadores, en porcentaje, que inundan las giras profesionales en todos los niveles. Es
por eso que Julián Etuláin decidió su traslado en 2008 a los Estados Unidos y se puso en manos de su
entrenador, Mariano Bartolomé.

La historia lo mantiene inmerso en esa inversión pero con muchas etapas superadas. Desde su arranque
en las clasificaciones del Web.com, pasando por su consagración en el PGA Tour Latinoamérica, sus
títulos a nivel regional y la posibilidad de ganar la tarjeta del PGA Tour. Más allá de perder el estatus en
la gira mayor, Etuláin sabía de sus posibilidades latentes para regresar en poco tiempo.

UN INICIO DIFERENTE

-En 2017 perdiste el estatus en el PGA Tour, pero inmediatamente declaraste que no ibas a tardar en
volver, que las condiciones eran diferentes. Ahora conocés los campos en ambas giras y esa es una
ventaja.

-En mi regreso al Web.com, tuve la misma confianza que voy a tener cuando regrese al PGA Tour.
Siempre el primer año de cualquier desafío que emprendés en los deportes es difícil. En este caso uno
no conoce las canchas, tiene la ansiedad de jugar bien y creo que todo eso te va jugando en contra. A
medida que pasa el tiempo uno va conociendo las canchas, los lugares, se va sintiendo cómodo donde
está jugando y de esa forma es mucho más fácil.

-Sabiendo todo este sacrificio de muchos años, debió ser increíble primero ganar el torneo y muy
agradable después regresar a tu casa con el trofeo y el reencuentro con la familia tras la primera
victoria en el Web.

-Sin dudas. La ventaja al iniciar la ronda final sirvió para lograr tranquilidad, más allá de algunos nervios
al comenzar la jornada. Fue muy lindo obtener la victoria y después volver a Miami, aunque sea por un
día. Mi nena todavía es chica y le cuesta a veces entender el motivo por el que papá se va, así que decidimos disfrutar el día con ellas. Siempre que tengo la posibilidad trato de volver a casa. Fue un día
hermoso, porque mi señora también lo sufre como yo, tuvo que dejar sus cosas para seguirme a mí, por
eso es un reconocimiento también para ella”.

-¿Qué notaste sobre tu juego en esas dos semanas? En ambas se dieron resultados muy importantes y
casi repetís la victoria en Savannah. ¿Estás diferente respecto de la parte mental, te sentís con más
confianza?

-En la parte golfística ha sido todo muy parejo en los últimos dos o tres años. He pegado bien y por ahí la
diferencia la he hecho en el juego corto. Las semanas que mi juego corto me ayuda, son semanas en las
que tengo la posibilidad de estar arriba y las semanas que no está del todo fino, por ahí me cuesta un
poco más. Creo que eso fue lo que pasó en Louisiana y Savannah. La primera semana, la del título, en las
cuatro vueltas tire 110 putts, una cifra que es baja, y la semana posterior fue parecida. Esa fue la gran
diferencia respecto de otras semanas que no juego tan bien. En el Web son canchas en las que no hay
tanto rough y los greens son un poco más blandos que en el PGA Tour, entonces uno puede ser agresivo
con el segundo tiro, porque si la tiras al rough, uno sabe que va a tirarla a un green que es blando, con lo
cual no es tan complicado. Por eso la diferencia la terminas haciendo arriba del green y tenés que hacer
birdie sí o sí. Fijate que la semana que gané en Louisiana arranqué puntero por cinco golpes, hice cuatro
menos el último dia y gané por apenas dos. Hay que hacer birdies y bastantes si querés optar por ganar.

La victoria en el Louisiana Open y el top 5 la semana posterior, le permitió a Etuláin acomodarse en el
ranking de ganancias. Una situación que vivió dos temporadas atrás y generó cierta ansiedad. Los
caminos vuelven a parecerse, pero al igual que con los campos, la madurez puede ayudar a cambiar la
perspectiva.

-¿Cómo sentiste la situación de estar cerca de ganar la semana posterior al título en Louisiana y
terminaste top 5? Fue satisfactorio, esperabas tener un resultado tan bueno apenas unos días
después de la victoria.

-No lo esperaba. La semana posterior a ganar es complicada en todo sentido. Por las entrevistas que
tenés. Mi vuelta de práctica fue con la gente de CNN en la cancha. Tuve que ir con micrófonos, con
gente siguiéndome. Habitualmente tenés que atender toda esa parte y te quita de foco. Fue así que
quería prestarle atención a la cancha porque era el único día que podía jugar y se complicaba. No es fácil
ganar dos semanas seguidas, sin embargo fue muy bueno el torneo en Savannah en líneas generales,
salvo los últimos nueve hoyos del día domingo. Como se dio la semana, con mi regreso a Miami y la
imposibilidad de practicar con tiempo o de hacerlo en el Pro Am, si me decías al principio del torneo que
iba a salir top 5, lo hubiese firmado antes de arrancar.

-Hablame respecto de lo que sucedió y lo que se viene en el año. En 2016 sumaste mucho en las
primeras semanas y se generó esa presión por estar entre los 25, que finalmente se cumplió aunque
con sufrimiento. ¿Esta situación es distinta hoy en día también?

-Es como te digo, el primer año uno está cerca y está en el número para entrar en el PGA Tour. Uno
empieza a especular un poco con eso y creo que te juega en contra. Empezás a calcular cuánto te falta y
todos esos números que uno hace, sumado a las ganas de jugar en el PGA Tour te termina presionando
por demás. Hoy en día van pocos torneos, me saqué la mochila de no haber podido ganar nunca en los
Estados Unidos. Con ese alivio de haber ganado y como vengo jugando creo que va a ser mucho más
fácil esta temporada.

Leé la entrevista completa en la última edición de la revista GOLF Mundial.

FOTOS: Getty Images

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