domingo, noviembre 29, 2020

Las figuras del tenis tienen distintas posturas acerca de la diferencia existente entre los premios económicos que reciben los hombres y las mujeres en el deporte.

La igualdad de género es un debate recurrente que atraviesa a todas las profesiones, no solamente a los deportistas. Y resurge en un momento y en un contexto social efervescente, de plena ebullición en términos de la lucha femenina por equiparar sus derechos, que excede el plano económico pero no por eso lo relativiza. Testimonios en contra y a favor, por diferentes razones, sobre una realidad que queda reflejada en las cifras oficiales: los tenistas hombres ganan más dinero que las tenistas mujeres. Si es justo o no, si lo merecen o no, cuáles son las causas y cómo emparejarlo son interrogantes que se ponen en conflicto, entre otras cuestiones, como el rol de los medios de comunicación. Más allá de las declaraciones puntuales que generan controversia, siempre es un buen momento para poner sobre la mesa el tema de la falta de paridad entre los premios de los torneos femeninos y masculinos.

Rafael Nadal ha expresado su postura al respecto en varias oportunidades, y en cada una de estas, sus comentarios provocan polémica. Durante el Masters 1000 de Madrid, una periodista le preguntó por qué creía que las mujeres ganaban menos dinero que los hombres en el tenis y a qué se debía esa desigualdad. Nadal respondió que no sabía la causa, así como tampoco en el futbol, el básquet o el modelaje. “A veces hacemos preguntas capciosas en las que se busca la polémica. Como intento evitar la hipocresía, contesto. Pero diga lo que diga, les interesa un titular más que lo que yo digo y no voy extenderme en contestar. Yo contesto correctamente y coherentemente, y a veces se tergiversa. Qué más quisiera yo que el hombre y la mujer sean exactamente iguales y tengamos los mismos derechos. Tengo una madre y una hermana y son lo que más quiero en el mundo. En algunas cosas ganarán más las mujeres y en otras los hombres pero se tiene que ganar más o menos no por ser hombre o ser mujer, sino por los méritos y por lo que generas”, afirmó el número dos del mundo, que se mostró molesto acusando a la prensa de buscar titulares polémicos.

Apenas unas semanas antes, el asunto había salido a la superficie en la cuenta de Twitter de la tenista bielorrusa Victoria Azarenka, ex número 1 del mundo. Por ese medio, le cuestionaron por qué las mujeres deberían ganar lo mismo si muchos de los torneos masculinos se juegan a cinco sets mientras que los femeninos se juegan a tres. Azarenka respondió: “Los hombres deberían jugar al mejor de tres sets en mi opinión! Sería un tenis de mucho mejor calidad y con suerte no arruinarían finales o semifinales por estar exhaustos… como ha pasado bastante”. De todas formas, eso solo sucede en los Grand Slams. En el resto del Tour, los hombres juegan también a tres sets.

Sobre esto también opinó Nadal, en otra conferencia de prensa en Barcelona. “Nosotros estamos contentos de jugar al mejor de cinco sets. El prize money no importa. Ese es vuestro debate, no el nuestro. Es curioso que siempre se debata sobre la igualdad del prize money en el tenis cuando somos el único deporte en el mundo que tenemos el mismo prize money en casi todos los torneos. No sé por qué no debatís sobre fútbol, básquet u otros deportes importantes en el mundo donde las mujeres están a kilómetros de distancia del tenis. Siempre hablan del tenis cuando nosotros apoyamos el circuito femenino más que ningún otro deporte en el mundo. Estoy un poco cansado de que siempre se piense que estamos en contra de las mujeres. No, eso no es así. Otra cosa es quién vende más o menos, eso es otro debate. Esto no es sobre mujeres u hombres. Todos somos personas y somos iguales pero algunos merecen más y otros merecen menos. Si estamos en la misma compañía y yo hago mejor mi trabajo, debo ganar más que el resto. No importa si es hombre o mujer”.

Estos comentarios enfurecieron a la tenista número 1 de la Argentina, Paula Ormaechea, quien expresó su desacuerdo a través de su cuenta de Twitter: “A veces estaría bueno que ni opinara del tema. Imagen mundial, dando este mensaje. Así no avanzamos más querido Rafael!”. Inmediatamente, varios medios de comunicación se hicieron eco de la respuesta a Nadal por parte de la santafesina de 26 años, que actualmente ocupa el puesto 208 de la WTA (Women’s Tennis Association).

Pero además, el español mencionó una palabra clave que es la de “merecer”, cuando dijo “algunos merecen más y otros merecen menos”. Este es un concepto interesante para analizar: ¿quién merece más que quién, según quién y por qué razón? En enero, durante el Abierto de Australia, Nadal había justificado la brecha salarial señalando que la suma de dinero debía ser acorde a la popularidad: “Pienso que (las mujeres) pueden ganar tanto como quieran. No se trata de pago equitativo o no equitativo en premios. No me importa si ganan más que nosotros. Si venden más entradas que nosotros, ellas merecen más que nosotros. Eso es muy fácil de entender. No se trata de ser hombre o mujer, no importa, somos lo mismo. Si ellas venden más que nosotros, tienen que ganar más que nosotros”.

En una línea de pensamiento similar se encuentra Novak Djokovic. El serbio había dicho en 2016 que los tenistas hombres debían ganar más dinero que sus colegas mujeres porque más gente ve sus partidos, tanto en la cancha como por televisión. “Las mujeres pelearon por lo que merecían y lo consiguieron, pero el dinero debería ser repartido de manera justa según quién atraiga más atención o espectadores y quién venda más entradas. Tenemos mucho más público en los partidos de tenis masculino. Creo que esa es una de las razones por las que, tal vez, deberíamos ganar más”. Nuevamente, ¿qué sería “de manera justa”? ¿A juzgar por quién? Entre otras frases polémicas, el serbio también disparó que las mujeres tenían que atravesar “desafíos hormonales” entre otros que los hombres no; que tenían que hacer “sacrificios por ciertos periodos de tiempo, por la familia o decisiones sobre sus propios cuerpos para poder jugar al tenis”. Luego de haber desatado la furia entre las tenistas mujeres, se disculpó y retiró sus comentarios.

De aquí se desprende otra cuestión respecto al rol de los medios en esa “popularidad”. ¿En qué medida incide la decisión de dar mayor cobertura a los tenistas hombres que a las mujeres en el interés del público? ¿Las mujeres ganan menos porque son menos populares, es decir, porque atraen menos público y por eso salen menos en la prensa? ¿O es al revés, como a las mujeres se les da menos espacio e importancia en la prensa terminan atrayendo menos espectadores y vendiendo menos entradas? Si la popularidad es medida por la cantidad de espectadores, entre 2010 y 2014 la final femenina del U.S. Open fue más vista que la de hombres, al menos en Norteamérica.

Retomando a Nadal, es cierto que en algunos torneos como los Grand Slams (Australian Open, U.S. Open, Roland Garros y Wimbledon) se acordó el pago equitativo para hombres y mujeres desde 2007, además de Indian Wells y Miami, pero todavía hay muchos torneos en otras categorías en los que esto no sucede y las diferencias económicas que arrojan los datos oficiales son considerables.

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Consultada por Tenis Mundial acerca del punto de vista de la WTA, Amy Binder, la Vicepresidenta de Comunicación de la Asociación, respondió: “La WTA está complacida de que los cuatro Grand Slams, las finales de WTA y todos los torneos combinados en nivel de tour que tienen el mismo rango de jugadores están comprometidos a pagar el mismo prize money a hombres y mujeres”. También aseguró que el tenis está alineado con nuestra sociedad moderna y progresiva cuando se trata del principio de igualdad y que la WTA había sido fundada bajo los principios de igualdad y oportunidades, y siempre luchará por lo que está bien. En cuanto a las causas de las desigualdades, Binder respondió: “La diferencia del prize money en un evento combinado se debe a una diferencia en la estructura del calendario y en el compromiso del jugador. Un buen ejemplo es el Abierto de China, donde las mujeres reciben un pago más alto que los hombres porque es un WTA Premier Mandatory y un ATP 500”. Al repreguntarle si podía explayarse sobre “el compromiso” del jugador, no hubo respuestas.

Otro de los comentarios que causó revuelo fue el del ex jugador sudafricano y por entonces CEO de Indian Wells, Raymond Moore: “Si yo fuera una mujer jugadora me pondría de rodillas todas las noches para agradecerle a Dios que existen Roger Federer y Rafa Nadal, porque ellos han llevado el peso de este deporte. Realmente lo han hecho. En mi próxima vida, cuando regrese, quisiera ser parte de la WTA porque ellas se cuelgan del éxito de los hombres. No toman ninguna decisión, son muy afortunadas”. Luego de estas degradantes declaraciones, Moore se disculpó por considerarlas “erróneas” y terminó presentando su renuncia a la presidencia del prestigioso torneo estadounidense.

La co-fundadora del WTA Tour y ganadora de 12 Grand Slams Billie Jean King twitteó al respecto: “Estoy decepcionada por los comentarios de Raymond Moore. Está equivocado de tantas maneras. Cada jugador, especialmente los principales, contribuyen a nuestro éxito”. Otra de las reacciones fue la de Serena Williams, quien consideró que el comentario había sido ofensivo y muy incorrecto: “Hay una sola manera de interpretarlo. Ponte de rodillas, lo que ya es suficientemente ofensivo, y gracias a un hombre. No tendríamos que ponernos de rodillas en ninguna circunstancia. Si pudiera expresar la cantidad de gente que me dice todos los días que no mira más tenis hasta que yo o mi hermana aparezcamos, no puedo ni dar cuenta de tantos que son”.

Si bien se suele acusar a las mujeres de brindar un espectáculo menos atractivo, en la final del U.S. Open de 2015, Serena Williams hizo un saque de 126 millas por hora, que superó por 1 m.p.h al saque más rápido del campeón masculino, Novak Djokovic. También fue más rápida que Fabio Fognini (124 m.p.h.), Kei Nishikori (123 m.p.h.), Lleyton Hewitt (120 m.p.h.) y David Ferrer (117 m.p.h.). Serena es la única tenista mujer que aparece en la lista de Forbes y sin embargo, lo hace en el puesto 51, detrás de Federer, Djokovic, Nishikori Nadal y Murray.

La ganadora de 21 títulos trajo a colación el tema del pago equitativo durante el Abierto de Australia, donde aseguró que las mujeres todavía están luchando por esto fuera de los Slams, especialmente en los torneos de menor categoría del WTA Tour. “Todavía estamos luchando por la igualdad en prize money en todos los eventos del circuito. Creo que es algo que vamos a seguir haciendo, vamos a seguir luchando. Siento que con mi plataforma, las cosas que hago, los distintos paneles donde me siento, realmente hablamos de igualdad de género, igualdad de roles, igualdad de pago, de lo importante que es esto. Traer esto al tenis es, también, algo súper importante. La única manera de hacerlo es hablando de esto y siendo abiertos acerca de esto. Tener estas conversaciones no es algo necesariamente cómodo. Como siempre digo, debemos tener estas conversaciones incómodas así podemos pelear por tener igualdad”, afirmó.

De esa manera, Serena reforzó lo sostenido en la escandalosa final del U.S. Open 2018, donde aseguró que el árbitro había tenido una actitud sexista con ella: “Estoy acá luchando por los derechos de las mujeres, por la igualdad femenina y por todo tipo de cosas. Que él me descontara un game por haberle dicho ‘ladrón’ me hizo sentir que fue una actitud sexista. Nunca se le descontó un game a un hombre por haberle dicho ‘ladrón’. Voy a seguir peleando por las mujeres y por que tengamos igualdad”.

En ese momento, Victoria Azarenka se solidarizó con Serena, a quien también se la había castigado por usar un catsuit para jugar; otra decisión que generó controversia. “Cuando hablamos de hombres y mujeres, siempre se aplica una regla para unos y otra para otros. Pero tenemos que empujar esas barreras. Como jugadoras, como representantes del WTA Tour, yo creo que vamos a hacer lo mejor que podamos para asegurarnos que somos el deporte más progresivo y a seguir rompiendo límites porque es inaceptable. Esto tiene que terminar, no puede avanzar más. Ya es suficiente”, aseguró. “El tema con el catsuit, personalmente no lo entiendo. No tengo idea a qué se refieren con faltarle el respeto al juego al jugar con el catsuit”, agregó la tenista número 79 del mundo.

Otra de las voces femeninas que se expresó sobre la desigualdad en el tenis fue Maria Sharapova. La rusa, también ex número 1 del ranking WTA, lamentó la falta de calidez de parte de los jugadores hombres hacia la igualdad de género. “Pienso que (los hombres) han sido realmente duros, especialmente cuando se trata de igualdad. Quiero decir, si te sentabas en una conferencia de prensa en Wimbledon hace cinco o siete años, no había mucha calidez de su lado. Eso es duro”. No obstante, Sharapova aclaró que Andy Murray era uno de los pocos que se distinguía del resto: “Definitivamente hay pocas excepciones en el deporte y estoy segura de que Murray ha sido una de ellas. Desde el punto de vista del esfuerzo y de lo que es capaz de hacer por el deporte y por el tenis británico, en ese sentido es icónico”.

Tal como ella, un número importante de deportistas mujeres ha rendido tributo a Murray por tomar posición en contra del sexismo y por hacer presión por la igualdad de premios en todos los torneos. El británico no dudó un segundo al ser consultado por el asunto: “Debería haber pago equitativo, 100 por ciento, en todos los eventos combinados”, fueron sus palabras. “El tenis, en comparación con casi todos los deportes, hace un trabajo fantástico en términos de pago equitativo en los eventos más importantes. No es equitativo en todos los torneos, pero es realmente difícil lograrlo cuando hay dos organizaciones diferentes”, dijoen referencia a los circuitos ATP y WTA. El escocés luego agregó: “Tengo dos hijas chicas y yo quisiera que, si tuviesen la oportunidad de jugar al tenis, puedan competir por lo mismo que los hombres”.

Murray fue mucho más lejos todavía y se declaró feminista en una columna que escribió para el periódico deportivo francés L’Equipe: “¿Me he convertido en feminista? Bueno, si ser feminista se trata de pelear porque las mujeres sean tratadas como los hombres entonces sí, supongo que lo soy”. En esa nota defendió a su ex coach, Amélie Mauresmo, cansado de que le preguntaran por qué tenía una entrenadora mujer, algo inusual para un tenista hombre: “Mi experiencia trabajando con Amélie me dio otra visión de las actitudes hacia las mujeres en el deporte. Elegí trabajar con ella porque, para mí, era la persona indicada para el puesto, no fue una cuestión de género en absoluto. Se volvió muy claro para mí que ella no era tratada siempre igual que los hombres en trabajos similares y entonces sentí que tenía que hablar acerca de eso. Cuando era más joven no pensaba en estos temas. Pero ahora lo he visto con mis propios ojos. Es asombroso que haya tan pocas coaches femeninas en el deporte”.

El británico aseguró que aún existe un sexismo ridículo en el deporte y se preguntó en su cuenta de Twitter por qué las mujeres tenían que tolerar esto. “He estado involucrado en el deporte toda mi vida y el nivel de sexismo es increíble”. Incluso destacó que en Wimbledon hay una selección sexista de los partidos que se juegan en las canchas principales y en las exteriores. En ese sentido, alabó a las mujeres por su compromiso con el tenis: “Ellas hacen los mismos sacrificios y están tan determinadas y comprometidas a ganar como cualquiera de los principales hombres en el tour”. Convencido de que las mujeres deben tener más oportunidades en los deportes, confesó: “La desigualdad es algo que empecé a ver y me apasioné con el tema. Me abrió la cabeza”.

Diplómático y siempre correcto, Roger Federer se inclina hacia el lado de la igualdad en los pagos en su respuesta al respecto: “Cuando yo luché por la igualdad en prize money para el juego masculino, sabía que era un dólar por un dólar también para que el juego femenino ascienda. Estaba realmente contento por ellas. Se lo merecen. También se lo merecen en el otro tour, en el WTA tour. Sé que están un poco atrasadas. Sería lindo ver cómo ascienden. Si podemos ayudar, genial. A veces tal vez el juego masculino es un poco más popular, a veces el femenino. Creo que siempre debemos ayudarnos entre nosotros como jugadores, más allá de quién sea más popular en cada momento”, señaló.

¿Qué dice la ITF?

En el último número de su revista ITF World, el presidente de la International Tennis Federation, David Haggerty, asegura que en el primer trimestre del año ha habido un incremento en el número de torneos femeninos en comparación al año pasado, especialmente en la categoría de los mejor pagos.

En 2017, la federación había creado un Comité de Igualdad de Género, presidido por Katrina Adams, para promover oportunidades equitativas en un marco de diversidad, inclusión y cooperación.

Asimismo, en agosto de 2018 la ITF lanzó una campaña para promover la igualdad de género (The Advantage All campaign) basada en los principios de empoderamiento, balance, cultura, valor y voz, con el objetivo de ser un deporte ejemplar tanto dentro como fuera de la cancha.

Según un informe publicado en el sitio web de la ITF, 8 de las 10 atletas femeninas mejor pagas son tenistas. Sin embargo, la entidad creada para apoyar el ingreso de los mejores jugadores al circuito profesional advierte que los próximos años serán importantes en términos de aumentar la participación, entre otras prioridades, y que los comités jugarán un rol crítico en proveer los recursos necesarios para afrontar los desafíos que se vienen.

Texto: Belén Sainz-Trápaga

Fotos: Getty Images

Nota publicada originalmente en la revista TENIS Mundial #72

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