El papelón de la Copa América y mucho más
Copa América
Muchas cosas han pasado desde la última nota, entre ellas la victoria del equipo norteamericano en esa guerra de catamaranes gigantes que fue la Copa América: el BMW-Oracle resultó imbatible en toda condición con ese llamativo perfil alar como vela mayor. Lo interesante, y que no tuvo tanta difusión, fue el cómo se gestó la penalidad que se le impuso al Alinghi en la última regata. Sucede que inicialmente el Alinghi suponía que tenía una ventaja con vientos leves, pero luego de las palizas que le propinó el BMW-Oracle decidió que le valía más otra estrategia: demorar esa partida y las siguientes (se esperaban condiciones marginales de poco viento) con el objetivo de superar el límite de días del evento. Si eso pasaba, aún con BMW-Oracle ganando 2-0 en el agua, el evento se iba a postergar otra vez, indefinidamente hasta encontrar una nueva fecha, quizás con nuevos barcos, nuevas guerras legales... ¿Cómo hizo Alinghi para ejecutar ese plan que, por suerte y por el bien de este evento, finalmente falló? Al mejor estilo Moyano: instruyeron a su gente del comité de regatas para que hicieran huelga. Así es. Increíble pero cierto. Cuando el Oficial de Día quiso largar la última regata se encontró con que sus colaboradores le informaron que no iban a trabajar (subir y bajar banderas, pitar, cronometrar, etcétera). Muy cerca del límite de tiempo para largar, el Alinghi circulaba tranquilamente lejos de su lado asignado de prepartida, porque sabía perfectamente lo que estaba sucediendo. Fue así que el oficial de día, con mucho coraje, pidió ayuda a un guardia civil español (es obligatorio que vayan por seguridad), a Tom Ehman (representante de BMW-Oracle que estaba totalmente sacado y no podía creer lo que estaba viviendo) y a otro oficial independiente español. Entre todos, pudieron subir la señal de atención 2 minutos antes del tiempo límite. Alinghi, sorprendido, no llegó a su lado asignado de prepartida a tiempo y fue penalizado por los árbitros. Yo tenía casi la misma versión de esta historia, pero me la confirmó personalmente uno de los antes mencionados mientras estuve en Calpe (entre Alicante y Valencia) en el VII Open de España de Match Race hace unos días. Ahora, ¿cómo sigue esta historia? Se están negociando las cosas para que la Copa América vuelva a ser lo que fue en la anterior edición, pero mejorada, con la intención de que haya más desafiantes, presupuestos parejos, reglas justas... Veremos si es así.
El VII Open de España
Este campeonato, que terminó en los últimos días de abril en Calpe, España, tuvo un inicio sorpresivo: en el aeropuerto mientras esperaba la van de la organización, estaba Adam Minoprio (neozelandés, ganador del circuito mundial de match race 2009) que estaba alquilando un auto y que no tuvo mejor idea que ofrecerme el traslado hasta la sede del evento porque mi transporte se demoraba. ¿Quién no querría viajar con el número 1? Así que tuve la oportunidad de compartir una larga charla con Adam durante el viaje. Ahí, me contó que él y su tripulación fueron contratados para formar parte del equipo liderado por Michelle Perris (veterano oriundo de Mónaco) para trimarle el barco y asesorarlo durante el campeonato (si yo tuviera dinero, ¡haría lo mismo!). También, me dijo que con el dinero que ganó en la Moonson Cup a fines del año último se compró una moto muy linda (él y su equipo recibieron unos U$S 100.000 por haber ganado el torneo). En fin, anécdotas. Volviendo al campeonato, que se desarrolló con vientos calmos, contó con la presencia de muchos top del circuito mundial. Finalmente ganó el francés Damien Iehl, quien ya ganó la Nation’s Cup en Brasil, en 2009. Los primeros puestos fueron éstos: 1°, Damien Iehl; 2°, Torvar Misky (Australia); 3°, Pierre-Antoine Morvan (Francia); 4°, Björn Hansen (Suecia), y 5°, Peter Wibroe (Dinamarca).
Leé el texto completo en la edición Nº 9 de Yachting Mundial
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