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El Mundial 29er
El duelo estaba planteado de antemano. Sabían todos quiénes serían sus protagonistas. De un lado, los franceses Kevin Fisher y Glenn Gouron; del otro, los argentinos José Bettini y Fernando Gwozdz. Ambas tripulaciones eran las favoritas del Mundial de la Clase 29er, disputado en la isla de Gran Bahama. Las presunciones deportivas se cumplieron: Bettini y Gwozdz se consagraron subcampeones, detrás de Fisher y Gouron. No así las climáticas: se esperaban vientos medios y calor, pero aparecieron las lluvias y se registraron las temperaturas más bajas de la historia: 10 grados centígrados, mientras nevaba en la ciudad de Orlando. "¡Pingüinos surfeando! –bromea Bettini–. Sin duda, el sorpresivo frío fue una de las principales razones de la gran cantidad de puntos que nos separó de los franceses [30, porque los europeos sumaron 54 y los argentinos, 84]. Habíamos llevado algo de ropa térmica, pero no nos alcanzó. Ya el segundo día nos golpeó físicamente. Fernando se despertó muy débil, sin ganas de desayunar. Como no podía recuperarse, a mitad del Mundial nos encontrábamos séptimos y resignados. Hasta nos tumbamos, cosa que nunca nos había pasado en regatas. Un buen tripulante como Fernando hace la diferencia, pero estando así… Al final, aceleramos y llegamos al segundo puesto, pero los primeros ya estaban muy lejos. Dependíamos de sus errores." Según Gwozdz, aprendieron la lección: "Nos dimos cuenta de que nos faltó una mejor preparación física. Al menos yo me sentí cansado durante toda la competencia. Pensábamos que iba a soplar menos, pero hubo viento fuerte en la mayoría de los días. El 29er puede ser un velero muy exigente desde el aspecto físico con vientos superiores a los 12 nudos. La clave para el Mundial de Mar del Plata 2011 será llegar con el peso ideal y un muy buen estado físico, porque en esa cancha existe una alta probabilidad de toparse con días ventosos. Lo ideal es entre 125 y 135 kilos entre los dos, dependiendo del lugar. Para el Río de la Plata, mejor 125; para Mar del Plata, mejor 135." Rara especie son los atletas de alto rendimiento. Acaban de lograr una medalla plateada en una cancha complicada ("corríamos cerca de la costa y el barlovento estaba a 20 metros de la playa –apunta Bettini–, lo cual hacía que el viento fuera una lotería"), pero ya piensan en el próximo desafío. Proponerse máximos objetivos es una de sus fortalezas. "Sobre la base de la amistad –aclara Bettini–. Con Fernando navegábamos juntos en Optimist. Esta campaña empezó más como un proyecto de dos amigos que otra cosa. Eso nos da una fuerza que pocos tienen." De realidades y supuestos Si hay algo que les sobra es fe. "Sabíamos que el Mundial de Bahamas iba a ser duro, pero nos teníamos confianza, algo que, sin embargo, muchas veces te puede jugar en contra", reconoce Bettini, campeón argentino de la Clase 29er en ocho ocasiones: 2002, 2003 y 2004, junto con Federico Villambrosa como tripulante; 2005, con José Diez; 2006, con Matías Keller; 2007, con Jeske Kirsters; y 2008 y 2009 con el quilmeño Gwozdz, su compañero también a la hora de subir al segundo escalón del podio en Bahamas. Desde 2003, la Argentina se ha posicionado entre las potencias de la disciplina, Australia, Inglaterra y los Estados Unidos. Con temple perseveran nuestros navegantes en aventuras en que otros claudicarían al instante. "Después del Mundial de Bahamas estuve en Palma de Mallorca entrenando a unas chicas chilenas de la Clase 470 y sintiéndome bastante frustrado –confiesa Gwozdz–. No puedo navegar de la manera que se debe. El deporte se vuelve más profesional, pero nuestra realidad es distinta. Basta con echar un vistazo al club de Palma para ver camionetas de equipos olímpicos, remolques, entrenadores, botes, psicólogos deportivos, preparadores físicos, meteorólogos... Se ha montado un circo que, como argentino, asombra y desilusiona." Cuando se le pregunta acerca del apoyo que están recibiendo de la Secretaría de Deporte de la Nación y de la Federación Argentina de Yachting (FAY), Bettini responde, paradójicamente, con otro interrogante. "¿Apoyo real o apoyo supuesto? Real, cero. Supuesto, como somos la tripulación número uno del país, tenemos apoyo de la Secretaría a través de la FAY. El problema es que el sistema de nuestro país implica que primero uno deba pagar los gastos de los viajes al exterior y esperar luego un reintegro que supuestamente algún día llegara. Por ejemplo, recién a fines de 2009 cobré lo que la Secretaría me debía de los Panamericanos 2007". –Dentro de este panorama, ¿los Juegos Olímpicos de Londres 2012 continúan estando entre sus objetivos de campaña? –Lamentablemente, sí. Y digo lamentablemente por que no deja de ser un sueño. Hay un tema económico que nos imposibilita pensar con los pies sobre la tierra sobre los Juegos, pero ya le vamos a encontrar la manera. Completamente distinto van a ser los de Brasil 2016. Bettini y Gwozdz cuentan con apoyo de las firmas Carrera Time Pieces y Treego. También del Yacht Club Olivos, en el caso de Bettini, y del Yacht Club Argentino, en el caso de Gwozdz, muchachito otrora tímido, subcampeón mundial de la Clase Optimist en Portugal 1998 y campeón mundial de la Clase Cadet en la Argentina 2002 (con Julián De Mare). Ahora atleta, entrenador muy preocupado por la situación del yachting argentino: "Nuestra Federación tiene la mayor deuda histórica con sus deportistas, lo cual no es nada alentador. Mi intención no es tirar m… contra nadie, pero quiero contar mi experiencia para que, a lo mejor, sirva para lograr un cambio que necesitamos de manera urgente. Es increíble la cantidad de campeones mundiales, sudamericanos, europeos que tenemos en juveniles y se pierden en el camino". Nada nuevo en el horizonte. Perduran los problemas que aquejaban en el pasado. El presente es difuso. Aguarda, ansioso, un futuro más digno.
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