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El Mundial 49er
Y finalmente, lo hicieron. Los españoles Iker Martínez y Xabier Fernández volvieron a demostrar por qué conforman una de las mejores duplas del mundo: con una actuación estupenda y sin fisuras, se consagraron campeones mundiales de la Clase Olímpica 49er, en el certamen realizado en Bahamas y organizado por el Grand Bahama Sailing Club. No es poca cosa para la pareja vasca, ya que no sólo ratificó sus anteriores lauros (consiguieron el título mundial en 2002 y 2004 y las medallas dorada y plateada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Pekín 2008, respectivamente), sino que también se impusieron a los defensores del título y quizá la pareja más competitiva del momento: los australianos Nathan Outteridge e Iain Jensen, quienes le impusieron un durísimo duelo en la regata final por la medalla, y que debieron conformarse con el subcampeonato. Terceros fueron los hermanos italianos Pietro y Gianfranco Sibello. De hecho la última jornada de competencia fue realmente complicada, ya que, como fue constante durante el certamen, el viento sopló de tierra, con muchos borneos y una intensidad que arrancó en los 18 nudos y fue subiendo paulatinamente hasta superar los 25, lo cual exigió al máximo a las parejas más livianas y a las menos experimentadas. Sin embargo, en esa verdadera lotería los españoles supieron leer mejor la cancha que sus rivales y se encontraron en el lado favorecido rápidamente, para así asegurar su victoria. El campeonato también sirvió para confirmar la evolución y consistencia de los navegantes británicos en esta clase, ya que ubicaron a cinco de sus tripulaciones en los primeros diez puestos del grupo que peleó por la medalla, y otros tantos en las primeras diez posiciones de la Flota de Oro, un logro que no consiguió ninguna otra nación. Por el lado de los argentinos, las parejas integradas por Matías Gainza Eurnekian y Federico Villambrosa y Francisco Piccini y Juan Martín Correa no tuvieron un buen desempeño y terminaron 22os. y 35os., respectivamente, en la Flota de Plata. Sin duda, las duras condiciones en las que se corrió el certamen no favorecieron a nuestros navegantes, dos tripulaciones jóvenes y livianas. A eso, hay que sumar que algunas averías y descalificaciones por protestas. Lo cual los fue relegando en la clasificación general. Igualmente, para ambos binomios fue una experiencia muy buena y que sirve para proyectar a futuro.
Leé el texto completo en la edición Nº 9 de Yachting Mundial
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