domingo, octubre 24, 2021

Entrevista con el golfista colombiano que se convirtió en el segundo latinoamericano en finalizar Top 10 en la FedEx Cup con el 8º puesto en el Tour Championship en East Lake. Ética de trabajo y mentalidad ganadora, las claves de una carrera en pleno ascenso.

Por Alejo Miranda

Con el octavo puesto en el Tour Championship, Juan Sebastián Muñoz se convirtió en el segundo jugador latinoamericano en finalizar en el top 10 en los playoffs de la FedEx Cup, el primero en los últimos 12 años. El joven colombiano fue una de las revelaciones de la temporada 2019/20 del PGA Tour y es una de las figuras del golf latinamericano, que atraviesa un gran momento con jugadores protagonistas semana a semana en el circuito más importante del mundo como Emiliano Grillo, Joaquín Niemann y Abraham Ancer.

A los 27 años, Muñoz recoge los frutos de una carrera ascendente en la que supo aprender de los momentos bajos, siempre con la ambición por ser mejor como meta. Así pasó de jugar el Latin America Amateur Championship inaugural en Pilar en 2015 (fue 8º) a un breve paso por el PGA Tour Latinamérica, el salto repentino al PGA Tour en 2017, el retroceso al Korn Ferry Tour que le sirvió para redireccionar su carrera y el regreso al máximo circuito, donde se ha convertido en protagonista a partir del título conseguido en el Sanderson Farms Championship de septiembre de 2019, coronado con el 8º lugar en East Lake.

Su compatriota Camilo Villegas había sido el primer latinoamericano en terminar entre los 10 mejores de la temporada con su segundo puesto en 2008. El argentino Emiliano Grillo estuvo cerca en su primera presentación, en 2016, cuando finalizó 11º. Haber terminado entre los 30 le permitió a Muñoz asegurarse un lugar en los seis majors que tendrá la temporada 2020/21, además de todos los WGC.

Luego del afamado logro, Muñoz conversó con la prensa latinoamericana a través de una video conferencia y dejó traslucir la personalidad ganadora que lo elevó hasta este lugar, además de su gran ética de trabajo.

“Desde pequeño siempre me gustaron todos los deportes: fútbol, béisbol, voleibol. Pero yo me enamoré más del éxito. De chico me iba bien en el golf, ganaba torneos, entonces me enamoré más de lo que yo era bueno que a lo que me gustaba. El éxito estaba en el golf”, recuerda Juan Sebastián. “No trabajo muy bien en equipo, siempre he sido muy individual.”

-¿A qué deportistas admirás?

-Admiro mucho a Michael Jordan, siempre fue como el tipo que estuvo en la cima de la pirámide para mí. Su tenacidad y su mentalidad de ganador es lo que admiro. Vi The Last Dance y me identifiqué mucho.

-Hace una año apuntabas a asegurar la tarjeta. Ahora estás a punto de encarar una temporada donde estás clasificado a seis majors.

-En mi carrera he jugado sólo tres majors, este año hay seis. La diferencia es notoria. Todavía no decidí con mi equipo qué torneos vamos a jugar, porque estoy acostumbrado a jugar lo que puedo. Tengo que hacer un planeamiento porque va a ser mi primer año que puedo jugar majors y WGC. Va a ser un año interesante, con buenos desafíos.

-Te ha tocado compartir agencia con Joaquín Niemann y con Carlos Ortiz. ¿Cómo ha sido la rivalidad y la amistad con ellos? ¿Cómo trabajan en conjunto?

-Ha sido una relación muy buena. Conozco a Carlos desde la universidad y siempre quise llegar donde estaba él. Conocí a Joaco en 2017, cuando el hacía su debut en el Greenbrier. Practicamos juntos, me llevé muy bien. Este año jugamos prácticamente los mismos torneos todas las semanas, la relación ha sido muy buena. Lo veo no como un hermano pequeño, sino como alguien al que le tengo mucho cariño y lo ayudé en muchas facetas de la vida fuera del golf, como a comprar la casa, nutrirlo de información. No es que me guste mentorearlo, pero sí darle consejos sobre cosas que ho se ha dado cuenta porque es muy chico, tiene 21. En la cancha la relación es muy buena porque nos gusta apostar y molestarnos. Está creciendo nuestra amistad y nos empuja a mejorar a los dos. Así como gané la semana siguiente a la que él ganó, también lo empujé a meterse entre los 30 la última semana.

¿Qué diferencias ves entre el PGA Tour Latinoamérica, el Korn Ferry Tour y el PGA Tour?

-Mi experiencia en Latinoamérica fue corta pero bonita. Hay más camaradería entre los jugadores. Uno conoce gente de su país, las canchas son más locales, un estilo diferente cuando vas a Chile o a Argentina. En el Korn Ferry se pierde un poco esa camaradería, son más gringos, pero aún así es un ambiente amigable y podés compartir una cerveza cuando termina de jugar en el truck y hablar de la vida. Son momentos de subibaja para todos, hay momentos oscuros y podés hablarlo con esa gente, es muy bueno. Hay buen mix entre canchas difíciles y otras más fáciles. En el PGA Tour cada uno va por su lado. Cada uno tiene su equipo, no hay tanta camaradería. La gente es muy cordial, pero cada uno va con su grupo: familia, coach, amigos. No hay la fraternidad que hay en otros torneos. Lo que sí, están las mejores canchas del mundo en las mejores condiciones. Eso es imbatible.

-¿Cómo te preparás para este nuevo desafío que va a ser el US Open en Winged Foot?

-Arrancar con major la temporada después de lo logrado va a ser diferente. Mi mentalidad para este major va a ser diferente: no estoy sobrepensando ni anticipando nada. Voy a jugar 9 hoyos el martes y 9 el miércoles y voy a salir a jugar. Estoy jugando buen golf y quiero seguir así. Espero que la experiencia de Olympia y Atlanta haya servido.

-¿Qué tanto afecta la nueva normalidad en el juego?

-Definitivamente ha sido diferente. Uno está acostumbrado al público grande. En el Northern Trust el año pasado había unas graderías inmensas. Ha sido un período de transición al que me costó adecuarme, pero ya entré en la zona de confort y quiero aprovechar que me estoy sintiendo bien y obtener resultados.

-¿Cómo atravesaste la cuarentena?

-Me tomó un tiempo adecuarme y volver a adecuarme al nivel de la competencia y sentirme yo en la cancha de golf. Hubo algunos meses duros, de mucho pensamiento. Ha sido distinto sin los fans, es algo especial que nos falta a todos. Pero ahora uno ya sabe lo que es y empieza a acostumbrarse.

-¿Cuándo descubriste que estabas para jugar en este nivel?

-Fue cuando cerré la Serie de Desarrollo con 8 birdies y un par y me metí. Estaba saltando en una pata de haber ganado 2000 dólares y la inscripción al PGA Tour Latinoamérica. Me sorprendí a mí mismo. No sabía que tenía ese poder dentro de mí. Fue algo muy especial y algo que quedó adentro. Después de ganar en Bogotá me pasó que al lograr resultados mi confianza iba creciendo. Luego fui 7º en Luisiana, luego empecé a fallar cortes, empecé a dudar. Bajé al Korn Ferry y empecé a tener resultados y aunque no gané ningún torneo mi confianza empezó a crecer. Me fui sorprendiendo de dónde fui llegando y mi visión mía fue creciendo.

-Respecto del COVID-19 ¿Cómo califica los protocolos que implementó el PGA Tour y qué fue lo más raro que le tocó vivir?

-No son perfectos pero son muy buenos. Lo mejor fue los cambios que se hicieron cuando empezaron a haber episodios de positivos. Cambiaron la regla al tipo de test, que dejaron de ser nasales a tomar la saliva, y que ya no te dejan entrar a ningún lado hasta que no se conozca el resultado del test. Lo más raro es esperar en el carro a que esté el resultado. Ya no sé cuántas veces me han hecho el examen y tener que esperar tres horas en el auto hasta que pase.

-¿Cómo evaluás tu crecimiento estos años?

-Siento que lo mío fue rápido. La verdad esu que tuve la fortuna de poder saltarme el PGA Tour Latinoamérica y hacer sólo una temporada de Korn Ferry Tour. Yo me he sorprendido. No me he dado cuenta de los méritos. Estoy muy en el presente, fue especial ver que he sido muy exitoso muy rápido. Me emocioné cuando mi padre me lo recordó en una entrevista reciente.

Has estado tres temporadas PGA Tour, y viviste los dos extremos: ganar y perder la tarjeta. ¿Qué aprendiste de cada una de esas experiencias?

-Cuando salté la primera vez al PGA Tour no tenía equipo, no tenía una misión. Eso aprendí cuando perdí la tarjeta. Ahora mi equipo va tomando forma, va creciendo. Las metas van creciendo, siempre buscando ir más adelante e intentar crecer y mejorar. Eso aprendí estas temporadas. De la victoria aprendí que me gusta ganar, que es muy especial. Solamente pienso en felicidad. Un golfista dijo que no aprendió nada de las victorias. Yo aprendí que puedo pelear hasta el final y que adentro tengo algo especial que al final puede salir.

-¿Cree que el Korn Ferry Tour sirve como experiencia?

-Siento que perder mi tarjeta del PGA Tour fue lo mejor que me pudo haber pasado en ese momento. Si hubiera ganado el Greenbrier en 2017 seguramente no habría cambiado mi swing, no habría contratado mi coach, no sé dónde estaría hoy. Esa temporada en el Korn Ferry, aunque no gané, me ayudó a recuperar mi confianza en mí y tener mi equipo de trabajo. Fue algo clave. El Korne Ferry está ahí por una razón, para make it or break it. Es ese filtro que necesitas pasar para llegar al tour.

-¿Cree que llega en su mejor momento al US Open?

-Siento que estoy jugando mi mejor golf. No sé si le estoy pegando de la mejor forma, pero siento que mentalmente estoy en mi mejor lugar de mi carrera. Nunca he jugado en Winged Foot. He escuchado de la masacre de hace unos años y lo que le pasó a Phil. No ha habido preparación extra. Ha sido un año diferente, no se han podido planear muchas cosas.

-¿Cuáles son tus metas y objetivos para esta temporada?

-Definitivamente estar en el top 50, ganar un torneo y volver a East Lake. Siento que necesito más experiencia en majors, todavía no he pasado un corte. Quiero sentirme más cómodo en ellos y ver qué pasa con mi carrera.

-¿Qué cosas te molestan de otros jugadores cuando compartís una vuelta de golf?

-No mucho. Cada cancha presenta un desafío de por sí. Sí me disgusto con la cancha el único que pierde soy yo. Todos están en las mismas condiciones. Me molesta un poco cuando hay muchos doglegs de derecha a izquierda, porque yo pego fade. En Olympia había muchos hoyos así y no me gustaba. El martes estaba con mala cara, lo veía difícil. El miércoles hablé con mi equipo, dijimos que tenía que mejorar mi actitud. Hice como un refresh y decidimos que tenía que jugar la cancha como tenía que jugarla yo. Jugué a mi manera y me funcionó muy bien, hasta tanto que podría haber ganado el torneo si hubiera metido algunos putts el domingo. Con actitud se puede mejorar.

-¿Con qué jugadores te da placer compartir 18 hoyos?

-En 2018 me tocó jugar con un inglés que no es muy disfrutable y siento que me costó el corte en el US Open en Shinecock [N. de la R.: ese año Muñoz jugó con Matthew Southgate]. Hay algunos jugadores con los que uno sabe que va a ser más difícil jugar, ya sea porque se toman demasiado tiempo, por la manera en que hablan como víctimas, cosas que uno quiere bloquear pero esa mala energía a uno lo afectan. De las personas con las que da placer jugar destaco a Carlos Ortiz, Joaco Niemann. Jugué Rory en Atlanta y es un señorazo, muy humilde, muy humano.

-¿Cómo afectó la llegada de Mateo al equipo [Gómez, su caddie]?

-Estoy peleando mi bandera. No soy un tipo de mucho ego. Antes y después de Mateo en mi carrera, hay una diferencia enorme. Nos entendemos y nos vamos conociendo mejor. Le doy crédito en ese cambio de mentalidad. No es que chocáramos en la cancha antes, pero nos guardábamos las cosas para después hablarlas. Nos quedábamos callados y lo hablamos después de la ronda. Nos conocemos mejor para poder trabajar mejor como equipo.

-El año pasado pudiste practicar en Augusta National en noviembre, cuando no se sabía que se iba a postergar. Ya que tiene el plus de haber jugado en esa zona del calendario, ¿qué espera de su debut en el Masters, en donde todos quieren jugar?

-El año pasado jugué a finales de noviembre. En Augusta está el setup de los miembros y el del Masters. No es el mismo que el setup de los majors. Los greens y hasta los fairways son distintos. Fue una experiencia muy buena, donde por lo menos ya fantaseé con todos los hoyos. Pegué el chip de Tiger, ya vi de dónde Phil la puso en el green en el 3. Ya saqué el fan que llevo dentro para esa semana concentrarme en lo mío. En noviembre es frío, la cancha va a jugar más larga.

Perfil

Juan Sebastián Muñoz [COL]

Nacimiento: 4 de enero de 1993 (27)

Lugar: Bogotá, Colombia

Residencia: Bogotá, Colombia

Universidad: University of North Texas (2015)

Medidas: 1,83m – 83kg

Profesional desde: 2015

Ranking mundial*: 75

Títulos:           

-PGA Tour: 1 (Sandersons Farm Championship 2019)

-Korn Ferry Tour: 1 (Club Colombia Championship 2016)

Ganancias*: US$4.939.469

*Al 13/09/2020

Nota publicada en la revista Golf Mundial 60

Click aquí para suscribirte y recibirla gratis en tu mail

Tags: , , , ,

Recibi nuestro Newsletter

¡SEGUINOS!

This error message is only visible to WordPress admins
Error: There is no connected account for the user editorialmundial.